Las albóndigas de merluza con salsa de tomate son uno de esos platos ideales para conseguir que los niños (y los mayores poco aficionados al pescado) lo coman casi sin darse cuenta.
Se preparan rápidamente y, además, nos permiten congelarlas para cocinarlas más adelante. También pueden llevarse en la fiambrera para comer fuera de casa, incluso si no disponemos de microondas para calentar la comida.
En definitiva, son un plato cuya preparación aporta numerosas ventajas a la ajetrada vida moderna. Y por supuesto ¡Están buenísimas! No podéis dejar de probarlas.
Albóndigas de merluza con salsa de tomate
Sorprende a los tuyos con unas albóndigas de pescado tan ricas como sencillas.
Variantes y consejos:
- Con estas cantidades salen unas 20 albóndigas.
- Podemos utilizar miga de pan rallada que habremos conservado en un bote igual que hacemos con el pan rallado.
- Antes de freírlas, podemos congelarlas. Lo más práctico es guardarlas en bandejas de polispan separadas y protegidas con film transparente. Antes de cocinarlas, deberemos descongelarlas.