El boom del matcha en Europa: de bebida viral a negocio, belleza y salud

  • El matcha ha pasado de nicho a tendencia global en cafeterías, redes y productos de belleza.
  • La aragonesa Be Matcha quiere ser referente europeo en té matcha ecológico.
  • Un estudio japonés apunta a un posible efecto antiestornudos del matcha en rinitis alérgica.
  • El matcha inspira nuevos usos creativos: ramen en París, manicuras y cosmética capilar.

taza de matcha

El matcha se ha instalado en el día a día europeo con una rapidez que hace unos años habría sonado a exageración. Lo que empezó como un té verde japonés asociado a rituales tradicionales hoy aparece en cafeterías de especialidad, supermercados, redes sociales y hasta en salones de belleza.

Este polvo verde intenso, que al principio muchos describían como una bebida «rara» o con sabor a hierba, se ha convertido en un auténtico símbolo de estilo de vida saludable y estética foodie. En España y en el resto de Europa su influencia ya no se limita a la taza: impulsa nuevos negocios, inspira productos cosméticos, se cuela en tendencias de ocio y protagoniza experimentos gastronómicos sorprendentes.

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Be Matcha: una empresa aragonesa que quiere liderar el matcha ecológico en Europa

matcha ecológico

En plena fiebre por esta bebida, desde María de Huerva (Zaragoza) ha surgido Be Matcha, una marca aragonesa especializada en té matcha ecológico y productos derivados que ilustra cómo el fenómeno va mucho más allá de una moda pasajera de redes sociales.

El proyecto nació de una experiencia muy concreta: sus fundadores eran consumidores habituales de matcha pero no estaban satisfechos con la calidad que encontraban en el mercado. De ese desencanto salió la idea de crear una empresa que ofreciera un producto más cuidado, con trazabilidad clara y un relato centrado en el bienestar y la sostenibilidad.

Be Matcha trabaja con productores especializados en matcha de calidad y asegura apostar por una cadena de suministro más transparente. Su objetivo no es solo vender té, sino también educar al consumidor europeo que llega a esta bebida a través de TikTok, Instagram o cafeterías de moda y que muchas veces desconoce las diferencias entre un matcha ceremonial y uno de uso culinario.

La ambición es elevada: la compañía se ha marcado como meta convertirse en un referente europeo en el segmento del matcha orgánico. Para ello, planea operar a través de su propia tienda online, marketplaces internacionales y también en el canal profesional, con presencia en hostelería, farmacias y tiendas especializadas.

En un ecosistema emprendedor donde suelen acaparar titulares las startups puramente tecnológicas, llama la atención que una firma aragonesa vea en un producto tan ligado a la tradición japonesa una oportunidad de negocio escalable. Desde Zaragoza, Be Matcha se suma a esa nueva generación de marcas nativas digitales que detectan tendencias globales y las adaptan al gusto español y europeo.

Un símbolo del nuevo ocio saludable: kombucha, café de especialidad y matcha

matcha en ocio saludable

El auge del matcha también encaja con un cambio más amplio en la manera de disfrutar del tiempo libre. Las generaciones más jóvenes, especialmente la Z, se alejan del ocio nocturno clásico cargado de alcohol y se inclinan por planes diurnos en los que entrenar, socializar y cuidarse van de la mano.

En estos nuevos formatos de festival y quedadas deportivas, las barras ya no se llenan solo de combinados y cerveza. Cada vez es más habitual ver kombucha, cafés de especialidad y lattes de matcha compartiendo protagonismo, en línea con un estilo de vida que busca energía sin excesos y coherencia entre lo que se dice y lo que se consume.

Eventos multitudinarios de ocio saludable celebrados en Madrid, con miles de asistentes entrenando, bailando y participando en talleres de bienestar, ilustran cómo las bebidas asociadas al bienestar se han convertido en parte de la experiencia social. El matcha encaja en este contexto como alternativa al café tradicional y como símbolo de una cultura que quiere «pasarlo bien» pero sin pagar el precio de una resaca al día siguiente.

Este cambio de paradigma no solo afecta a la noche madrileña. La intención de algunos promotores es exportar estos festivales fitness a otras ciudades españolas y capitales europeas, lo que previsiblemente dará aún más visibilidad al matcha y a otras bebidas funcionales en la escena del ocio urbano.

Matcha en belleza: manicuras de temporada y aceite capilar low cost

belleza con matcha

El universo beauty tampoco ha dejado pasar la oportunidad. Más allá de la taza, el matcha se ha convertido en inspiración estética y activo cosmético. Uno de los ejemplos más visibles está en las uñas: las manicuras en tonos verde matcha, entre el pastel y el empolvado, se han colado en las tendencias de temporada.

Los salones de uñas y las marcas de esmaltes han llenado sus catálogos de verdes que evocan el matcha latte o el té sin mezclar, con versiones tanto tradicionales como semipermanentes. Hay acabados más cremosos que recuerdan a una bebida con leche y otros más intensos, casi como el polvo de té recién batido, lo que permite adaptar la propuesta tanto a manicuras discretas como a diseños más llamativos.

El matcha también aparece en productos para el cuidado del cabello. Una de las últimas incorporaciones viene de la mano de Primark, que ha lanzado un aceite capilar con té matcha dentro de su línea propia de belleza PS…, especialmente popular entre la generación Z por su combinación de precio asequible e inspiración en tendencias virales.

Este aceite, con un precio en torno a los 4,50 euros, se presenta como un aliado para hidratar, nutrir y proteger la fibra capilar, ayudando a suavizar el pelo y a reducir el encrespamiento, un objetivo muy buscado de cara a los meses de calor. Aunque su posicionamiento es claramente mass market, se apoya en el tirón del matcha como ingrediente asociado a antioxidantes y a un estilo de vida más consciente.

Los aceites capilares de este tipo permiten distintos usos según la necesidad: como tratamiento reparador antes del champú, aplicándolo en seco y dejándolo actuar un buen rato; como mascarilla intensiva tras el lavado, retirándolo tras unos minutos; o en pequeñas cantidades de medios a puntas para facilitar el desenredado y aportar brillo. El hecho de que una cadena como Primark incorpore el matcha a su oferta cosmética refleja hasta qué punto este ingrediente ha atravesado la barrera de lo nicho.

De la taza al laboratorio: el posible papel del matcha en la rinitis alérgica

El interés por el matcha no se queda en la estética o el sabor. También hay investigación científica en marcha sobre sus posibles beneficios para la salud, aunque con matices y mucha prudencia. Uno de los trabajos más llamativos procede de la Universidad de Hiroshima, donde un equipo ha analizado su impacto en los estornudos asociados a la rinitis alérgica.

En este estudio experimental se administró té matcha a ratones previamente sensibilizados a reacciones alérgicas respiratorias. Recibieron una dosis de 250 mg por kilo de peso corporal —algo así como el equivalente a unas diez tazas en un ser humano— antes de exponerlos a una solución alergénica por vía nasal. Después, los investigadores contabilizaron los estornudos durante cinco minutos.

Los animales tratados con matcha registraron aproximadamente la mitad de estornudos que el grupo control. A partir de ahí, el equipo descartó que el efecto se debiera a los caminos inmunológicos clásicos: ni los linfocitos T CD4+, ni la sensibilización mediada por IgE, ni la liberación de histamina ofrecían una explicación clara a esa reducción.

La hipótesis que gana fuerza es que el matcha podría actuar sobre el sistema nervioso, en concreto en el bulbo raquídeo, la zona que regula el reflejo del estornudo. Al administrar histamina por vía nasal y medir tanto la respuesta clínica como la actividad de determinadas neuronas implicadas, observaron que en los ratones que habían tomado matcha la activación neuronal asociada al estornudo prácticamente se suprimía.

Según el profesor Osamu Kaminuma, que lidera la investigación, el mecanismo probable sería una comunicación cruzada entre el sistema nervioso sensorial y el autónomo, en la que podrían intervenir moléculas presentes en el matcha como la L-teanina, la arginina, la cafeína o el galato de epigalocatequina. Ahora bien, el estudio tiene limitaciones importantes: solo se trabajó con tres ratones por grupo, lo que impide extraer conclusiones definitivas, y el valor de significación estadística quedó cerca, pero por encima, de los estándares habituales.

Los propios autores subrayan que todavía no se han identificado los compuestos exactos responsables del efecto y que no hay evidencia de que las cantidades que se consumen a diario en humanos tengan el mismo impacto. De hecho, recomiendan evitar extrapolaciones fáciles y no caer en el consumo excesivo. Aun así, el trabajo abre una línea de investigación novedosa: por primera vez se plantea de forma documentada que el matcha podría modular el reflejo del estornudo a través del sistema nervioso, y no tanto por una vía inmunitaria clásica.

El estudio utilizó hojas de tencha cultivadas bajo sombra en la zona de Uji (Kioto), la materia prima específica con la que se elabora el matcha y que se caracteriza por un equilibrio particular entre catequinas y aminoácidos. Curiosamente, siglos antes, el monje Eisai ya describía en su obra Kissa Yōjōki los supuestos beneficios del té como medicina general, aunque en su época la fiebre del heno ni siquiera estaba identificada como tal.

Creatividad culinaria: el ramen de matcha que triunfa en París

Fuera del laboratorio, el matcha también sirve de excusa para explorar nuevas fronteras gastronómicas. Un ejemplo reciente se encuentra en París, donde un restaurante japonés del distrito 6, especializado en currys y ramen, ha lanzado lo que presentan como el primer ramen de matcha de la ciudad.

La propuesta, disponible en Karé, no se limita a teñir el plato de verde. El caldo combina un fondo de ave tradicional con matcha y una pasta de pistacho muy cremosa. Así se consigue un color intenso pero un sabor más equilibrado, en el que las notas vegetales del té se perciben de forma sutil, sin el amargor que espanta a algunos detractores de esta bebida.

En el bol se añaden fideos, filete de magret de pato cortado en piezas tiernas y un huevo pasado por agua de yema cremosa, junto a los acompañamientos habituales del ramen. El resultado es un plato que juega con el contraste entre un icono de la cocina japonesa contemporánea y un ingrediente asociado habitualmente a bebidas, postres o helados.

Por un precio en torno a los 20 euros, esta versión efímera de ramen de matcha se ha convertido en tema de conversación entre curiosos y foodies parisinos. Para quienes nunca han terminado de reconciliarse con la bebida, puede ser una puerta de entrada diferente; para los aficionados al té, una manera más de comprobar hasta qué punto el matcha se ha integrado en la gastronomía creativa europea.

Del nicho a lo cotidiano: el matcha como seña de identidad de una época

Lo que une todos estos ejemplos —la apuesta de una pyme aragonesa por el matcha ecológico, los lattes que desplazan copas en el ocio saludable, las manicuras verdes y cosméticos capilares, los estudios sobre rinitis alérgica o el ramen de autor en París— es que muestran cómo un producto tradicional japonés se ha transformado en un símbolo transversal de nuestro tiempo.

El matcha ha pasado de ser una rareza para iniciados a convertirse en un ingrediente con presencia constante en la cultura visual, el comercio online y los planes urbanos. Su valor ya no se mide solo en términos de sabor o propiedades potenciales, sino también en la capacidad de conectar con una generación que prioriza el bienestar, cuida la estética y busca experiencias distintas sin renunciar a la funcionalidad.

Queda por ver hasta dónde llegará esta ola y qué parte se consolidará más allá de la moda. Lo que sí está claro es que, hoy por hoy, el matcha resume mejor que muchos discursos esa mezcla de tradición, digitalización, conciencia por la salud y experimentación creativa que define buena parte de la vida cotidiana en España y en el resto de Europa.


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