El sector de la carne de cerdo atraviesa un buen momento en Europa, con un consumo al alza y precios que se vuelven más atractivos para el bolsillo de los consumidores. Francia, uno de los principales mercados del continente, registró un aumento del 2,7% en el consumo aparente de esta proteína durante 2025, según los datos publicados por Agreste y FranceAgriMer. Este crecimiento, además, se ha visto acompañado por un incremento de las importaciones, que ya cubren cerca de un tercio de la demanda interna.
Mientras tanto, los productores brasileños, uno de los mayores exportadores mundiales, siguen ganando terreno en el mercado europeo. Las exportaciones de carne de cerdo de Brasil crecieron un 3,7% en julio en comparación con el mismo mes del año anterior, hasta alcanzar las 131.500 toneladas, según la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA). Una tendencia que se mantiene a lo largo del año y que refuerza el papel de Brasil como proveedor estratégico para la Unión Europea.
El consumo de carne de cerdo repunta en Francia
El país galo confirma la recuperación de la carne de cerdo, favorecida por unos precios más asequibles. El consumo aparente creció un 2,7% en 2025, hasta los 2.172 millones de toneladas equivalentes de canal, lo que supone 31,5 kilos por habitante. Así, el cerdo se sitúa como una de las carnes más consumidas, junto con la de ave, que alcanza los 31,7 kilos. Este aumento compensa la caída del vacuno y el ovino, manteniendo estable el consumo total de carne.
Las compras de los hogares franceses también reflejan esta tendencia. Los volúmenes de productos porcinos (carne fresca, elaborados, congelados y charcutería) subieron un 1,7%, mientras que el precio medio se redujo un 1,4%. En concreto, el lomo de cerdo incrementó sus ventas un 5,0%, con un precio casi sin cambios, y el jamón creció un 1,7% gracias a una bajada del 3,5%. Los embutidos frescos de picado grueso, elaborados mayoritariamente con cerdo, aumentaron un 6,9%.

Brasil, un proveedor clave para Europa
El gigante sudamericano sigue ampliando su presencia en el mercado internacional. En julio, Brasil exportó 131.500 toneladas de carne de cerdo, un 3,7% más que el mismo mes de 2025, según la ABPA. Aunque los ingresos cayeron un 5,6% (hasta 258,1 millones de euros), el volumen acumulado de enero a julio alcanzó las 925.600 toneladas, un 9,1% más, con un valor de 1.867 millones de euros (+5,8%). Esta diferencia entre volumen y valor se explica por la reducción de los precios internacionales.
Entre los destinos de la carne de cerdo brasileña, destacan Filipinas, Japón, Chile y China, pero también varios países europeos. La Unión Europea aparece como un comprador relevante, con 36.800 toneladas de carne de pollo en julio, aunque en el caso del cerdo no se detalla el desglose por país. Aun así, el presidente de la ABPA, Ricardo Santin, subrayó «la competitividad del sector» y la diversificación de mercados, con avances en Japón, Argentina, Perú y Sudáfrica. Por estados, Santa Catarina lideró los envíos de cerdo, con 64.600 toneladas.
Precios a la baja y perspectivas para el sector
La evolución de los precios es uno de los factores que explican el dinamismo del consumo. En Francia, el precio medio de los productos porcinos bajó un 1,4% en 2025, y en Brasil los ingresos por exportación cayeron un 5,6% en julio, lo que indica una presión a la baja en los mercados internacionales. Esta situación beneficia a los consumidores europeos, que ven cómo el cerdo se convierte en una opción más económica frente a otras carnes.
La creciente dependencia de Francia de las importaciones, que ya representan el 29% del consumo de cerdo, refleja la interconexión de los mercados. Las importaciones francesas de carne de cerdo aumentaron un 3,9% en 2025, tras subir un 1,6% el año anterior. Brasil, con su capacidad productiva y costes competitivos, se perfila como un socio clave para cubrir esta demanda. Sin embargo, los productores locales europeos tendrán que adaptarse a un entorno de precios más ajustados y a una competencia global creciente.
En definitiva, el mercado de la carne de cerdo en Europa muestra signos claros de recuperación, impulsado por precios más bajos y una demanda sostenida. Francia lidera el consumo, mientras Brasil consolida su papel como exportador de referencia. A corto plazo, se espera que esta tendencia continúe, aunque los productores europeos deberán vigilar la evolución de los costes y las importaciones para mantener su competitividad.

