La ciudad de Torrelavega ha vivido una jornada marcada por el interés en la sostenibilidad y la vuelta a las raÃces agrÃcolas. Cientos de personas se desplazaron hasta el invernadero municipal de Campuzano para participar en una iniciativa destinada a recuperar semillas tradicionales y poner en valor el autoconsumo en el entorno urbano y rural.
Esta acción, impulsada por la administración local en conjunto con la entidad Simientes Infinitas, ha logrado una respuesta extraordinaria. Los ciudadanos, que esperaban desde primera hora de la mañana bajo un sol intenso, mostraron un gran entusiasmo por adquirir ejemplares que permitan cultivar hortalizas sin intervención genética, alejándose de los estándares industriales actuales.
Un despliegue logÃstico para el fomento ecológico

El balance final de la jornada arroja un total de 16.500 plantones distribuidos, superando las previsiones iniciales. El proceso de entrega se organizó para facilitar el flujo de personas, habilitando incluso un acceso directo desde el parking del Barrio Covadonga para evitar aglomeraciones y optimizar la recogida de las plantas.
La demanda fue tan elevada que las existencias se agotaron aproximadamente a las trece horas, apenas tres horas después de comenzar la actividad. Según ha señalado Jesús Sánchez, responsable del área de Dinamización, este fenómeno refleja un creciente interés social por la ecologÃa y el deseo de los vecinos de retomar el contacto con la tierra.
En el desarrollo de la jornada, destacó la participación activa de diversos colectivos. Los alumnos del Centro Ocupacional Fernando Arce desempeñaron un papel fundamental en las tareas de reparto, trabajando mano a mano con los voluntarios de Simientes Infinitas para asegurar que la entrega se realizara de manera ordenada.
Sostenibilidad y biodiversidad en el huerto doméstico

La meta principal de este proyecto no es solo regalar plantas, sino concienciar sobre la importancia de preservar la diversidad genética de los cultivos. Al fomentar el uso de variedades antiguas, se protege el patrimonio agrÃcola y se impulsa un modelo de agricultura ecológica que respete los ciclos naturales y evite el uso de semillas hÃbridas o modificadas.
Para muchos de los asistentes, esta oportunidad representa el impulso necesario para animarse a trabajar la huerta y combatir el sedentarismo. Vecinos de distintas zonas, como Cudón o Nueva Ciudad, coincidieron en que estos plantones serán la base de sus ensaladas estivales, quizá acompañadas de un rico aderezo para ensalada griega, estimando que la cosecha estará lista para el consumo alrededor del mes de julio.
El impacto de estas medidas se traduce en un beneficio directo para la salud y el medio ambiente, permitiendo que los hogares locales integren productos más naturales en su dieta. La combinación de tradición y sostenibilidad se ha convertido asà en el eje central de una actividad que ha calado hondo en la comunidad cantabra.
La masiva concurrencia al invernadero de Campuzano confirma que existe una voluntad clara de recuperar la agricultura no intervenida, consolidando la alianza entre el ayuntamiento y las asociaciones ecologistas para garantizar que las variedades de tomate más auténticas sigan presentes en los huertos de la región.