Fanta sopla velas en el mercado español y alcanza los 65 años de presencia continuada en España en un momento especialmente relevante para el sector de las bebidas refrescantes. La marca de sabores de Coca-Cola se ha asentado como un clásico en el consumo diario de varias generaciones, al tiempo que refuerza su papel como motor de negocio dentro del grupo en la península.
Este aniversario llega con Fanta situada como referente absoluto en el segmento de refrescos cítricos, un área que vive una fase de expansión y que contribuye de forma clara al crecimiento global del mercado. Con una estrategia basada en la innovación, la diversificación de sabores y el impulso de las opciones sin azúcar, la marca busca seguir creciendo en un entorno cada vez más competitivo.
Un liderazgo consolidado en el segmento de cítricos

El segmento de refrescos cítricos se ha convertido en el segundo más relevante en volumen y valor dentro de la categoría de bebidas refrescantes en España, solo por detrás de las colas. Según datos manejados por la compañía, este tipo de bebidas está presente en alrededor del 52% de los hogares españoles, lo que refleja hasta qué punto se han integrado en la cesta de la compra.
En este contexto, Fanta se posiciona como líder destacado con una cuota de volumen del 48,3% en cítricos en todos los canales, de acuerdo con cifras de Nielsen IQ a cierre de 2025. Esta posición la sitúa también como segunda marca en volumen de ventas dentro del portafolio de Coca-Cola en España, solo por detrás de la propia Coca-Cola.
La compañía subraya que el arranque del año ha sido especialmente positivo para la enseña, que continúa ganando cuota de mercado y reforzando su peso dentro del conjunto del negocio de bebidas refrescantes. El consumo de este tipo de productos mantiene una evolución favorable y aporta aproximadamente el 35% del crecimiento total del sector de bebidas en el país.
Los refrescos con gas y sabor, entre los que se encuentra Fanta, siguen haciendo de palanca para dinamizar el consumo, con una presencia significativa tanto en el hogar como en hostelería y comercio de proximidad, donde no faltan platos como la coca salada valenciana. En palabras de la empresa, Fanta se ha convertido en una pieza clave en la evolución del segmento, apoyada en su amplia distribución y en un reconocimiento de marca muy elevado.
Conexión con el consumidor y peso social
El director general de Coca-Cola Iberia, Pedro Massa, destaca que la fortaleza de Fanta no se limita a los indicadores de ventas. Según apunta, la marca es actualmente la segunda con mayor Brand Power del mercado español, solo superada por Coca-Cola, gracias a su relevancia, diferenciación y vínculo emocional con el público.
Massa subraya que Fanta se percibe como una opción que combina sabor, cercanía y un componente lúdico, manteniendo unos niveles de consideración y preferencia elevados entre los consumidores. Esta conexión se ha ido construyendo a lo largo de las décadas, apoyada en campañas de comunicación reconocibles y en su presencia constante en momentos de ocio y celebración, donde a menudo se comparten dulces tradicionales como los miguelitos.
Por su parte, Ana Callol, directora general de la Unidad de Negocio de Coca-Cola Europacific Partners (CCEP) en España, remarca que la enseña ha ido cambiando con el tiempo, adaptándose a los gustos y a las nuevas demandas sociales. No solo celebra el camino recorrido en el mercado, sino también el impacto económico y social que ha generado, especialmente en hostelería, distribución y empleo vinculado a la cadena de valor.
La marca también pone el foco en la diversidad de perfiles de consumo que concentran sus productos. Fanta está presente en hogares jóvenes, familias con hijos y consumidores adultos, con comportamientos distintos según las ocasiones: desde el consumo en comidas hasta momentos de ocio compartido. Aunque sigue teniendo un lazo fuerte con la Generación Z, la estrategia actual persigue trabajar la marca de forma transversal, llegando también a Millennials y Generación X.
En cuanto a los canales de venta, la compañía señala que alrededor del 60% del volumen de Fanta se concentra en la alimentación moderna (grandes superficies y supermercados), mientras que el 40% restante se reparte entre el comercio local y el canal de hostelería. Este equilibrio permite a la marca mantener una presencia sólida tanto en la despensa de los hogares como en bares y restaurantes.
El auge de las variedades sin azúcar y la gama Zero
Uno de los grandes vectores de transformación del mercado en los últimos años ha sido el crecimiento de las bebidas sin azúcar o bajas en calorías. Estas opciones representan ya aproximadamente la mitad del consumo en el hogar, una tendencia que responde a una mayor preocupación de los consumidores por el equilibrio entre disfrute y cuidado personal.
En el caso del portafolio de Coca-Cola en España, las referencias cero azúcar o bajas en calorías concentran alrededor del 64% de las ventas, lo que refleja la relevancia que han adquirido estas alternativas. Fanta no se queda al margen: la gama Fanta Zero se ha convertido en uno de los pilares de crecimiento de la marca, tanto en volumen como en captación de nuevos consumidores.
La compañía señala que Fanta Zero favorece el aumento de la base de consumidores semanales y ayuda especialmente a acercarse a los públicos más jóvenes y a la Generación Z, que buscan propuestas con menos azúcar sin renunciar al sabor. Incluso la versión clásica de Fanta, la denominada internamente como “regular”, ha reducido su contenido calórico en torno a un 12% en los últimos años.
Este movimiento se enmarca en la estrategia global del grupo de ampliar la oferta de productos con menor aporte calórico, adaptándose a las recomendaciones de las autoridades sanitarias y a la demanda de un consumo más consciente. La marca combina así el atractivo de los sabores de siempre con una reformulación que modera el azúcar añadido.
En paralelo, la empresa destaca que la ocasión de consumo durante las comidas sigue siendo la más relevante en las bebidas refrescantes sin alcohol, concentrando alrededor del 42% del valor total del segmento NARTD (Non-Alcoholic Ready To Drink). En este contexto, los sabores cítricos mantienen un papel protagonista, acompañando platos principales como el arroz meloso de marisco en muchas mesas.
Innovación en sabores, formatos y punto de venta
La innovación ha sido una constante desde la llegada de Fanta a España en los años sesenta. A lo largo de más de seis décadas, la marca ha ido introduciendo nuevos sabores, formatos y formas de consumo con el objetivo de adaptarse a los cambios de hábitos y seguir conectando con distintas generaciones.
Más allá de sus clásicas variedades de naranja y limón, en la actualidad la enseña está reforzando su apuesta por sabores alternativos que dinamizan el segmento de los refrescos con gas. Entre las novedades previstas para este ejercicio destacan Fanta Manzana-Cereza, Fanta Exotic bajo en calorías y Fanta Frambuesa Zero en envase de vidrio retornable, dirigida específicamente al canal de hostelería.
Según explica Rubén Casado, director de Desarrollo de Negocio de Coca-Cola Europacific Partners Iberia, el lanzamiento de Fanta Frambuesa Zero en botella de vidrio supone llevar por primera vez la innovación de sabores al envase icónico retornable, algo que no ocurría desde la introducción de Fanta Zero. La compañía considera que se trata de una innovación clave para el hostelero, al ofrecer una propuesta diferencial en barra y reforzar el atractivo visual en el punto de consumo.
El despliegue de estas novedades será progresivo, con presencia en lineales a partir de mediados de abril y una implantación que puede variar según región y tipo de cliente. Además de los nuevos sabores, la estrategia incluye la incorporación de nuevos formatos, como la lata de 500 mililitros y otras presentaciones que podrían sumarse en función de la respuesta del mercado.
Desde la compañía se insiste en que Fanta será una prioridad absoluta en el punto de venta, con mayor visibilidad en momentos de compra clave, más activaciones promocionales, presencia reforzada en frío y una ejecución diferenciada. El objetivo es facilitar la elección del consumidor, aumentar la notoriedad en los lineales de alimentación moderna y dar un impulso adicional al canal de hostelería.
Relación con la cultura, la Generación Z y nuevas formas de ocio
La evolución de Fanta no se entiende solo desde la óptica del producto; también se apoya en su vinculación con la cultura, el entretenimiento y los códigos de las nuevas generaciones. En este terreno se enmarca la iniciativa “Wanta”, desarrollada en España y con una primera edición en 2025, que busca reforzar la conexión de la marca con el público joven.
“Wanta” se presenta como una plataforma que combina música, cultura digital, creadores de contenido e influencers, con el objetivo de hablar el mismo lenguaje que la Generación Z y acercarse también a otros grupos de edad como Millennials y Generación X. La compañía considera que es en estos espacios donde hoy se construye buena parte de la relación entre marcas y consumidores.
Carolina Aransay, directora de Marketing de Coca-Cola Iberia, explica que en un contexto donde Fanta lidera el segmento de cítricos, el gran desafío pasa por seguir construyendo relevancia de marca. La acción “Wanta” es un ejemplo de cómo se impulsa ese liderazgo desde la cultura y desde la forma actual de consumir ocio y entretenimiento en España.
A lo largo de los años, Fanta también ha buscado asociarse a determinados momentos del calendario, como celebraciones, fiestas temáticas o campañas especiales, entre ellas su presencia recurrente en Halloween. Estas iniciativas se orientan a reforzar el rol de la marca como opción habitual en reuniones sociales y planes con amigos, especialmente entre los consumidores más jóvenes.
Hoy en día, la empresa considera que Fanta conecta de forma sólida con la Generación Z, impulsando su crecimiento entre los consumidores de menor edad y manteniendo su papel como referencia en refrescos de sabores. Al mismo tiempo, continúa siendo una bebida reconocida y presente entre quienes llevan décadas viéndola en los lineales y en los frigoríficos de bares y restaurantes.
Más de seis décadas en la vida cotidiana de los españoles
Desde su desembarco en España en 1961 con Fanta Naranja, seguida de la incorporación de Fanta Limón un año después, la marca ha ido ganando peso hasta convertirse en uno de los grandes referentes de los refrescos de sabores en el país. Muchas personas la asocian a momentos de infancia, vacaciones o reuniones familiares, lo que ha contribuido a consolidar su lugar en el imaginario colectivo; en esos encuentros no faltan postres caseros como la compota de manzana.
A lo largo de este recorrido, Fanta ha acompañado la transformación social, económica y de consumo en España, adaptándose tanto a los cambios en los gustos como a las nuevas formas de distribución. Su presencia se ha extendido desde los bares de toda la vida y los colmados de barrio hasta las grandes superficies y las plataformas de compra online.
La compañía destaca que, en la actualidad, Fanta forma parte de la historia reciente del consumo en el país, no solo por su longevidad, sino también por la capacidad de evolucionar sin perder su esencia. De hecho, la marca insiste en que seguirá desarrollando un pipeline de innovación relevante, con nuevas propuestas que se irán dando a conocer en los próximos meses.
Mirando hacia adelante, el objetivo pasa por mantener el liderazgo en cítricos, seguir ampliando el peso de las variedades sin azúcar, reforzar la presencia en la hostelería con envases retornables de vidrio y consolidar su relación con los consumidores jóvenes a través de iniciativas culturales y digitales.
Tras más de seis décadas en España, Fanta encara esta nueva etapa manteniendo su papel como marca clave en el mercado de bebidas refrescantes, apoyándose en la combinación de tradición, innovación en sabores y formatos, y una estrategia de conexión con el consumidor que busca responder a los cambios de hábitos sin perder de vista el lugar que ocupa en la memoria de muchos hogares.