Fanta conmemora sus 65 años de historia en España en un momento especialmente relevante para el mercado de las bebidas refrescantes sin alcohol. La marca, presente en el día a día de varias generaciones, se ha convertido en una de las principales palancas de crecimiento del negocio de Coca-Cola en el país y en un icono de consumo muy asentado entre los hogares españoles.
En este aniversario, la compañía pone el foco tanto en los datos de mercado como en la evolución social y cultural que ha acompañado a Fanta desde 1961, año en que desembarcó en España con su variedad naranja, a la que se sumó poco después Fanta Limón. Más de seis décadas después, la enseña refuerza su posición en el segmento cítrico y se prepara para seguir creciendo apoyada en la innovación, los formatos sin azúcar y su conexión con el público joven.
Un liderazgo sólido en el segmento de refrescos cítricos
El segmento de refrescos de cítricos es el segundo más importante en volumen y valor en España, solo por detrás de las colas. Según datos compartidos por la compañía, este tipo de bebidas está ya presente en el 52% de los hogares españoles, lo que confirma que se trata de una categoría habitual en la cesta de la compra.
Dentro de este contexto, Fanta se mantiene como líder absoluto en el segmento cítrico. La marca alcanza una cuota del 48,3% en volumen en todos los canales de venta, lo que la sitúa a gran distancia de sus competidores y la consolida como segunda marca en volumen de ventas dentro del portafolio de Coca-Cola en España.
Este resultado llega, además, en un arranque de año positivo para la categoría. El consumo de bebidas refrescantes aporta ya el 35% del crecimiento total del sector de bebidas, y los refrescos con gas y sabor desempeñan un papel clave como motores del consumo. En este escenario, Fanta se sitúa como uno de los principales impulsores del dinamismo del mercado.
La compañía subraya también el papel de Fanta en diferentes canales. Aproximadamente el 60% de su volumen se concentra en la distribución moderna, mientras que el resto se reparte en el comercio local y la hostelería, donde la marca mantiene una presencia histórica y un fuerte reconocimiento.

Conexión con el consumidor y papel de la marca en Coca-Cola
Más allá de los datos de ventas, Coca-Cola destaca la fuerte vinculación de Fanta con el consumidor español. Según los indicadores internos de la compañía, la enseña es actualmente la segunda marca con mayor Brand Power del mercado, solo por detrás de Coca-Cola, gracias a su relevancia y a su capacidad para conectar de forma emocional con el público.
Desde la dirección de Coca-Cola Iberia se recalca que esta fortaleza no se limita al ámbito comercial: Fanta es percibida por buena parte de los consumidores como una opción asociada al sabor, la cercanía y los momentos de ocio compartido. Esta combinación de atributos se traduce en un nivel elevado de consideración y en una elección recurrente en diferentes ocasiones de consumo.
En términos internos, la marca se ha consolidado como una de las grandes palancas de crecimiento del negocio de Coca-Cola en España. Su peso en el portafolio se ha ido incrementando a medida que el segmento de sabores cítricos ganaba protagonismo y que nuevas variedades iban ampliando el abanico de opciones disponibles.
La compañía también resalta que el vínculo de Fanta con las nuevas generaciones se ha reforzado en los últimos años. Aunque sigue siendo una marca muy presente en hogares familiares, su penetración entre jóvenes y adolescentes es especialmente significativa, lo que la convierte en un activo estratégico para el futuro del negocio.
Variedades sin azúcar y gama Zero: motor del crecimiento reciente
Uno de los vectores que más están impulsando el mercado de refrescos en España es el desarrollo de las variedades sin azúcar. Estas opciones representan ya cerca de la mitad del consumo de bebidas refrescantes en el hogar, en línea con la mayor atención de los consumidores hacia la reducción de azúcares añadidos.
En el caso del portafolio de Coca-Cola en su conjunto, alrededor del 64% de las ventas corresponden a alternativas cero azúcar o bajas en calorías. Esta tendencia también se refleja de forma clara en Fanta, donde la gama Zero se ha convertido en uno de los pilares de crecimiento más relevantes.
La familia Fanta Zero contribuye de manera notable tanto a la captación de nuevos consumidores como al aumento de la frecuencia de consumo, especialmente entre públicos jóvenes y Generación Z que buscan refrescos con menos azúcar sin renunciar al sabor. Incluso la receta tradicional de Fanta (la denominada internamente como «regular») ha experimentado ajustes, con una reducción del contenido calórico en torno al 12%.
La compañía enmarca estas decisiones en su estrategia global de ofrecer un abanico más amplio de opciones y responder a un consumidor que muestra cada vez más interés por la información nutricional, sin perder de vista el disfrute asociado a las bebidas refrescantes.
Innovación en sabores, formatos y punto de venta
La innovación ha sido una constante en la trayectoria de Fanta en España. Desde sus inicios con naranja y limón hasta las propuestas actuales, la marca ha empleado los lanzamientos de nuevos sabores y formatos como herramienta para adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo y mantener su relevancia en un mercado muy competido.
Durante este año de aniversario, Fanta refuerza su apuesta por la innovación con nuevas variedades como Fanta Manzana-Cereza, Fanta Exotic bajo en calorías y Fanta Frambuesa Zero. Esta última se introducirá, además, en envase de vidrio retornable para hostelería, un movimiento que la compañía define como clave para el canal y de apoyo específico al sector hostelero.
El lanzamiento de Fanta Frambuesa en vidrio supone llevar por primera vez la innovación de sabores al envase icónico de vidrio retornable de la marca, algo que no se producía desde la llegada de Fanta Zero. La intención es reforzar la presencia de Fanta en bares y restaurantes, donde el consumo en formato vidrio sigue teniendo un peso importante.
Además de los sabores, la marca trabaja en nuevos formatos orientados a diferentes momentos de consumo. Entre ellos se contemplan referencias como la lata de 500 mililitros y la posibilidad de extender determinados sabores a otros envases dependiendo de la acogida del mercado.
La estrategia comercial pasa también por otorgar a Fanta mayor protagonismo en el punto de venta. La compañía prevé aumentar su visibilidad con más activaciones, mejor presencia en los momentos clave de compra y una ejecución destacada en frío, con el objetivo de facilitar la elección del consumidor frente al lineal y reforzar el impulso de compra.
Relación con la cultura, la Generación Z y nuevas formas de ocio
Junto a la innovación en producto, Fanta ha intensificado su trabajo en territorios vinculados con la cultura, la música y el entretenimiento, con el fin de conectar con las generaciones más jóvenes en los espacios donde pasan gran parte de su tiempo.
Un ejemplo de esta estrategia es «Wanta», una iniciativa desarrollada en España que integra música, cultura digital, influencers y experiencias presenciales. Lanzada inicialmente en 2025, esta plataforma se ha consolidado como una herramienta para reforzar la relación de Fanta con la Generación Z y, al mismo tiempo, acercar la marca a otros grupos de edad como Millennials y Generación X.
La compañía entiende que, para seguir siendo relevante, es necesario adaptar los códigos de comunicación al lenguaje y los canales de los nuevos consumidores. En este sentido, acciones ligadas a redes sociales, eventos temáticos o momentos señalados del calendario de ocio, como Halloween, se han vuelto habituales en la agenda de la marca.
Desde Coca-Cola se destaca que este tipo de propuestas permiten mantener el carácter desenfadado y cercano que tradicionalmente se ha asociado a Fanta, pero actualizado a los formatos de consumo de contenidos actuales. El objetivo es que la marca siga formando parte de los momentos de diversión de los más jóvenes, tanto en casa como fuera de ella.
Hábitos de consumo, ocasiones clave y presencia en hogares
La distribución del consumo de Fanta en España refleja una gran diversidad de perfiles de hogar. La marca está presente tanto en hogares con jóvenes como en familias con hijos y otros modelos de convivencia, con un patrón de uso que varía en función de las ocasiones de consumo.
Dentro del sector de bebidas refrescantes sin alcohol, la ocasión de consumo en comidas se mantiene como la más relevante, concentrando alrededor del 42% del valor total del segmento, según datos de la propia compañía. En estas situaciones, los sabores cítricos continúan desempeñando un papel destacado, consolidando la presencia histórica de Fanta tanto en el hogar como en la hostelería.
El crecimiento de las variedades sin azúcar en el consumo doméstico también está modificando ciertos hábitos. Un número cada vez mayor de consumidores opta por estas alternativas para el día a día, reservando las versiones azucaradas para momentos más puntuales de ocio o celebración.
Por otra parte, el peso del canal de alimentación moderna en las ventas de Fanta confirma que la compra planificada sigue siendo clave. No obstante, la marca también apuesta por reforzar su presencia en situaciones de consumo inmediato, como la hostelería y el pequeño comercio, donde la decisión se toma muchas veces de manera más espontánea.
Con su 65 aniversario como telón de fondo, Fanta afronta una etapa en la que combina liderazgo en el segmento de cítricos, expansión de sus opciones sin azúcar y una apuesta decidida por la innovación, tanto en sabores como en formatos y formas de relacionarse con el consumidor. Todo ello en un mercado de refrescos que crece, en el que la marca aspira a seguir jugando un papel protagonista en la vida cotidiana de millones de personas en España.