Cada aƱo, toneladas de comida acaban en la basura sin haber cumplido su función. En EspaƱa, el Ćŗltimo informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) deja una imagen clara: aunque se ha avanzado en la reducción del desperdicio, las frutas y las hortalizas siguen siendo las grandes damnificadas en los hogares. Los datos, que ya han sido presentados por el sector, apuntan a que casi la mitad de los alimentos frescos que se tiran sin utilizar son productos hortofrutĆcolas.
El estudio, que lleva por tĆtulo āInforme del Desperdicio Alimentario en EspaƱa 2025ā, refleja una caĆda del 19,2% en el volumen desechado respecto a 2020, pero tambiĆ©n muestra una tendencia que se ha estabilizado en los Ćŗltimos ejercicios. La prĆ”ctica totalidad del problema se concentra en casa, y ahĆ es donde los consumidores tienen todavĆa un amplio margen de mejora. La nueva campaƱa institucional āAquĆ no se tira nadaā, impulsada dentro de la estrategia āEspaƱa Sabeā, pretende precisamente eso: cambiar hĆ”bitos para aprovechar mejor lo que compramos.
Cifras que duelen: frutas y hortalizas, el grueso del desperdicio domƩstico
Según el informe, durante el año pasado se desperdiciaron en España un total de 1.129,9 millones de kilos o litros de alimentos y bebidas. Eso supone 269,2 millones menos que en 2020, lo que representa una mejora acumulada del 19,2%. Sin embargo, el descenso ha perdido intensidad y apunta a una estabilización, tal y como advierten los expertos. Los hogares siguen siendo el epicentro del problema: generan el 97,5% del desperdicio total, con 1.101,8 millones de kilos o litros desechados.
Dentro de la basura domĆ©stica, los productos frescos son los que mĆ”s se tiran sin llegar a consumirse. Este grupo representa el 77,5% del desperdicio en los hogares, y en Ć©l destacan especialmente las frutas, con un 32,1% del total, y las verduras y hortalizas, con un 13,9%. Sumadas ambas categorĆas, alcanzan el 46% de los alimentos sin utilizar, una cifra que evidencia la dificultad de conservar y aprovechar este tipo de productos. Les siguen los lĆ”cteos (13,4%), las bebidas (6,2%) y el pan fresco (4,9%).
El problema no se limita a la nevera. También se desechan platos ya cocinados: las ensaladas de legumbres son las recetas que mÔs acaban en la basura, con un 17,3%, seguidas de las ensaladas y platos de verduras (14%) y los de carne (13,5%). En conjunto, los platos de legumbres, ensaladas y verduras suman el 31,3% de todas las recetas desperdiciadas, según el MAPA.

El sector pide un cambio de hƔbitos y el MAPA lanza una nueva campaƱa
La media anual tambiĆ©n ha mejorado ligeramente: cada espaƱol desperdició 24,3 kilos o litros de alimentos y bebidas en 2025, un 0,3% menos que el aƱo anterior. El Ministerio atribuye parte de esta evolución a una mayor concienciación social, aunque considera que todavĆa queda mucho trabajo por hacer. Por eso, ha presentado la campaƱa āAquĆ no se tira nadaā, integrada en la estrategia āEspaƱa Sabeā, que tendrĆ” una difusión nacional durante la primera quincena de octubre, coincidiendo con la celebración de Fruit Attraction en Madrid.
Desde el sector, la Federación EspaƱola de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex) insiste en que las cifras reflejan la necesidad de seguir impulsando medidas de información y concienciación. Para Fepex, es prioritario mejorar la planificación de las compras y la conservación de frutas y hortalizas frescas en el hogar, asĆ como aprovechar los productos antes de que pierdan sus cualidades. Estas acciones, junto con la Ley de Prevención de PĆ©rdidas y Desperdicio Alimentario aprobada en 2025, que el ministro Luis Planas calificó como āpalanca de cambioā, pueden ayudar a reducir el volumen de comida que termina desechĆ”ndose.

La reducción acumulada desde 2020 demuestra que los hĆ”bitos pueden cambiar, pero el elevado peso de frutas y hortalizas dentro del desperdicio domĆ©stico evidencia que todavĆa existe un amplio margen de mejora. La combinación de una mejor planificación, una conservación adecuada y campaƱas como āAquĆ no se tira nadaā serĆ” clave para seguir bajando esos nĆŗmeros y para que el esfuerzo de los productores no acabe en la basura.
