La subida de precios no da tregua. Según el INE, el IPC repuntó hasta el 4,3% en agosto, siete décimas más que en julio, el nivel más alto en tres años. La culpa la tienen los carburantes y el transporte, que se disparan un 9,5% anual. Pero la cesta de la compra también se resiente: los alimentos suben un 2,3%, aunque parezca poco, la acumulación desde 2019 es del 41,2%.
Esa subida se nota en el bolsillo. La OCU calcula que una cesta básica ya supera los 300 euros. Y eso obliga a más de la mitad de los españoles a recortar el consumo de algunos productos, sobre todo pescado y carne. El cambio de hábitos es evidente.
El IPC general y los alimentos: dos lecturas distintas
El dato general del IPC (4,3%) es el más alto en tres años, pero la inflación de los alimentos (2,3%) sigue por debajo. Aun asÃ, ciertos productos se han encarecido muy por encima de la media. Por ejemplo, las bayas frescas (fresas, arándanos, moras) cuestan un 35,7% más que hace un año, y los cÃtricos un 17,1%. Los huevos, el producto estrella, suben un 12,5% interanual, y el pescado fresco un 7,8%.
Las legumbres verdes también se han disparado: un 15,9% interanual y un 19,1% solo en el último mes. Las hortalizas de hoja, la carne de vacuno (+9,4%) y los despojos completan la lista de subidas notables. Desde enero, las patatas lideran con un 3,2% de aumento.

Lo que baja y lo que se mantiene
No todo son malas noticias. El azúcar baja un 3,1% interanual, el café un 4,2% y los cereales un 3%. Las frutas tropicales se abarataron un 9,9% en el último mes, y los vuelos nacionales y el tren caen un 14% y 12,4%, respectivamente. La ropa y el calzado también descienden, aunque el ocio y los restaurantes suben.
Estos datos reflejan que la cesta de la compra es un indicador clave, pero no el único. La vivienda y la energÃa también presionan. En agosto, el gas y la electricidad suben un 4,4% y 9,2% en tasa anual, y el alquiler un 2,6%. Los transportes, con el combustible al alza, son el grupo que más se encarece.

La respuesta de los consumidores: marcas propias y ahorro
Ante esta situación, los hogares se han vuelto más analÃticos. Según el estudio de Aldi, la marca de distribución ya supone el 53,8% del volumen de compra en España (sin frescos), y el 69,2% de los españoles llena la mitad o más de su cesta con estos productos. El ahorro medio anual por familia supera los 2.400 euros, gracias a precios más bajos y promociones.
La percepción de calidad ha mejorado: el 79,7% cree que estos productos han evolucionado favorablemente, y el 92,4% repite tras probarlos. Además, el 80% de la marca propia de Aldi procede de proveedores nacionales, lo que refuerza la confianza. Las cadenas de surtido corto (Lidl, DIA, Consum) están ganando cuota, y Mercadona se mantiene lÃder con un 27,4%.
En definitiva, la cesta de la compra sigue siendo una preocupación central para las familias españolas. La subida del IPC general, liderada por los carburantes, se traslada a los alimentos, aunque a un ritmo más contenido. Los consumidores responden con estrategias como el cambio a marcas propias, la planificación y la comparación de precios. Mientras tanto, los productos básicos como huevos, pescado o frutas siguen marcando la pauta. La tendencia apunta a que la contención del gasto será una constante en los próximos meses.
