La presencia de bebidas vegetales en bares, cafeterías y restaurantes se ha disparado en el canal horeca español en muy poco tiempo. En apenas dos años, esta categoría ha dejado de ser una opción puntual para convertirse en una elección habitual para quienes piden un café o un desayuno fuera de casa.
Los últimos datos de mercado apuntan a que la categoría ha crecido un 20% y ya alcanza una penetración del 14,2% en hostelería. Detrás de esta subida no solo está la mayor demanda de alternativas a la leche de origen animal, sino también el desarrollo de bebidas vegetales específicamente formuladas para uso profesional, en especial las variedades baristas.
Un crecimiento sólido en cafés y desayunos fuera de casa
La evolución del consumo en hostelería deja claro que las bebidas vegetales han llegado para quedarse. Las ocasiones en las que se combina café con bebida vegetal han aumentado un 13,5% en el último año, lo que refleja un cambio de hábito tanto entre quienes siguen dietas específicas como entre consumidores que simplemente buscan nuevas experiencias de sabor.
Aunque en el hogar la categoría está más asentada —en torno al 43% de los hogares ya consume bebidas vegetales—, en bares y restaurantes todavía queda margen de crecimiento. La tendencia apunta a que, igual que la leche de vaca está disponible prácticamente en cualquier establecimiento, las bebidas vegetales de soja, bebida de avena o almendra terminarán incorporándose de forma generalizada en las cartas de hostelería.
Este avance responde también a una mayor sofisticación en la oferta. Las marcas han desarrollado gammas baristas adaptadas al trabajo con café, con texturas pensadas para espumar, soportar diferentes temperaturas y facilitar el trabajo de los profesionales en barra.
En conjunto, el canal horeca se está convirtiendo en un escaparate clave para probar nuevas bebidas vegetales, lo que a su vez retroalimenta el consumo en el hogar y contribuye a consolidar la categoría en todo el mercado.
La «revolución de la almendra» impulsa la categoría
Dentro del segmento vegetal, la bebida de almendra se ha situado en el centro del crecimiento. La llamada “revolución de la almendra” ha marcado el desarrollo de la categoría en 2025, impulsada tanto por su perfil nutricional como por la afinidad del consumidor hacia su sabor, más suave y fácil de aceptar para muchos paladares.
Los datos de mercado señalan que la almendra se ha convertido en la principal fuente de litros incrementales, tanto en el retail como en la hostelería. Es decir, buena parte del volumen adicional que se suma a la categoría de bebidas vegetales proviene precisamente de las referencias de almendra, por encima de otras alternativas que no son ni avena ni soja.
Esta tendencia se aprecia especialmente en cafeterías, donde la bebida de almendra gana peso como opción para acompañar el café. El consumidor busca opciones que ofrezcan una experiencia similar a la leche tradicional, pero con un sabor diferenciado y, en muchos casos, con recetas sin azúcares añadidos.
Además del sabor, el aspecto funcional resulta clave para el profesional de hostelería: estabilidad a distintas temperaturas, capacidad de espumar y comportamiento homogéneo durante el servicio. Todo ello ha favorecido que las referencias de almendra barista se consoliden como uno de los motores del desarrollo de la categoría.
Vivesoy refuerza su posición en el canal horeca
En este contexto de expansión, Vivesoy, la marca de bebidas vegetales del Grupo Pascual, se ha consolidado como uno de los actores destacados en la hostelería española. En solo dos años, la compañía ha logrado un aumento de más del 30% en su facturación en el canal horeca, apoyándose en una red que ya supera los 14.500 establecimientos en todo el país.
La empresa canaliza una parte muy relevante de su negocio de bebidas vegetales a través de bares y restaurantes, alrededor del 38% de sus ventas en la categoría, lo que demuestra la importancia estratégica de la hostelería en su crecimiento. La apuesta por formatos y recetas específicamente diseñadas para el profesional se ha convertido en una pieza esencial de esta estrategia.
Para apuntalar este liderazgo, la marca ha ampliado su gama barista para horeca con nuevas referencias pensadas para combinarse con el café en condiciones exigentes de uso diario. La incorporación de la variedad de almendra es el último paso en esta línea de innovación orientada al barista.
Con ello, Vivesoy suma la almendra barista a sus ya conocidas propuestas de avena y soja para hostelería, completando una oferta que responde a los perfiles de consumo más habituales en el café de barra: desde quien busca una alternativa ligera hasta quien prioriza el sabor o la estabilidad en la taza.
Vivesoy Almendra Barista: una fórmula pensada para el barista
La nueva Vivesoy Almendra Barista ha sido desarrollada junto a baristas profesionales de la propia compañía, como Diego Campos, y el equipo de I+D de la marca. El objetivo ha sido crear un producto que funcione de manera fiable en el entorno real de la hostelería, donde se trabaja con diferentes máquinas, temperaturas y ritmos de servicio.
Según explican desde la marca, se trata de una bebida especialmente consistente a distintas temperaturas, lo que permite al hostelero espumar y cremar con facilidad sin que la textura se desestabilice. Esa consistencia facilita además que se puedan realizar dibujos y decoraciones sobre el café, cuidando la presentación de cara al cliente.
Entre sus características más destacadas se encuentra una cremosidad superior que busca acercarse a la sensación en boca de la leche tradicional. Esta textura permite que la combinación de café con bebida de almendra ofrezca una experiencia diferente, pero familiar para quienes están acostumbrados al cappuccino o al café con leche de origen animal.
La propia elasticidad de la crema favorece la práctica del latte art sobre el café, de forma similar a lo que sucede con la leche de vaca bien emulsionada. Para muchos baristas, este comportamiento resulta clave, ya que les permite mantener su estilo de trabajo sin renunciar a la calidad visual y sensorial de la taza final.
Otro de los puntos que la marca subraya es que se trata de una receta sin azúcar añadido, pensada para respetar al máximo el sabor del café y sus matices. El dulzor procede del propio producto y del tueste del café utilizado, lo que ayuda a evitar perfiles excesivamente dulces y a mantener un equilibrio más natural en boca.
Compromiso con el origen local y perspectivas del mercado
Más allá del desarrollo de nuevos productos, la compañía mantiene un compromiso explícito con el uso de materias primas cultivadas en España. Este enfoque busca reducir la huella de carbono asociada al transporte, apoyar a los entornos rurales y garantizar un mayor control sobre la calidad de los ingredientes que se utilizan en la elaboración de las bebidas vegetales.
Este modelo, centrado en el abastecimiento local y la colaboración con el sector agrícola nacional, se presenta como un valor añadido en un contexto en el que el consumidor presta cada vez más atención al origen de lo que consume y a su impacto ambiental.
En paralelo, la evolución del mercado muestra que la categoría de bebidas vegetales mantiene un recorrido muy positivo tanto en el canal retail como en la hostelería. Mientras el consumo en el hogar se consolida, el canal horeca continúa acelerándose, lo que permite anticipar un escenario de crecimiento sostenido para los próximos años.
Si la tendencia actual se mantiene, será cada vez más habitual encontrar cartas de café en las que convivan leche de origen animal y múltiples opciones vegetales, con especial protagonismo para la almendra, la avena y la soja en sus versiones baristas. Para el consumidor, esto se traduce en más posibilidades de elección y en una oferta más adaptada a estilos de vida diversos.
En definitiva, el empuje de las bebidas vegetales en la hostelería española, el papel central de la almendra en el desarrollo de la categoría y la apuesta de marcas como Vivesoy por fórmulas pensadas para el uso profesional y el origen local configuran un escenario en el que el café con bebida vegetal deja de ser una excepción para convertirse en parte habitual de la experiencia en bares y cafeterías.