La emblemática Antiga Fà brica Estrella Damm de Barcelona ha vuelto a abrir sus puertas para acoger una de las competiciones más esperadas del panorama gastronómico actual. En esta octava entrega del certamen que busca reconocer la mejor Coca de Sant Joan de Cataluña, el ambiente ha estado marcado por una participación histórica, con casi trescientas piezas que demuestran que el oficio de panadero y pastelero goza de una salud envidiable en todo el territorio.
El jurado, compuesto por un elenco de expertos de renombre y profesionales que conocen el sector al dedillo, ha tenido que hilar muy fino para elegir a los ganadores entre tantas propuestas de altĂsimo nivel. Más allá de la estĂ©tica, en las mesas de cata se han analizado con lupa aspectos fundamentales como la textura de la masa, el aroma y, por supuesto, ese sabor equilibrado que nos transporta directamente a la noche más corta del año.
Los grandes triunfadores de la ediciĂłn: dobletes histĂłricos

Uno de los datos más llamativos de este año ha sido el papel protagonista de dos obradores que se han llevado a casa más de un trofeo. Por un lado, el Forn Saga de Granollers ha dejado claro que tiene la mano rota para las masas al alzarse con el primer puesto tanto en la categorĂa de llardons como en la de coca de crema y piñones. Es un hito que confirma que la constancia y el buen hacer en el obrador acaban teniendo su recompensa en los certámenes de mayor prestigio.
Por otra parte, desde tierras gerundenses, la Pastisseria TornĂ©s tambiĂ©n ha dado un golpe sobre la mesa al conseguir el máximo reconocimiento en la categorĂa de fruta tradicional y un meritorio segundo puesto en la variante de chocolate. Vaya tela con el nivel que están mostrando estos profesionales, que ya venĂan de ser premiados por sus xuixos, y ahora consolidan su dominio en la pastelerĂa clásica con estas nuevas distinciones que los sitĂşan en el mapa nacional.
En la capital catalana, la vanguardia sigue teniendo nombre propio gracias a la Pastisseria Hofmann, que se ha coronado como la mejor en la secciĂłn de coca creativa. No es ninguna sorpresa, ya que su capacidad para innovar sin perder la esencia es un autĂ©ntico lujo para el paladar. Otros establecimientos como la Pastisseria Faixat o Arenas Molins tambiĂ©n han dejado el pabellĂłn bien alto al obtener segundas posiciones en categorĂas muy disputadas por su gran tradiciĂłn popular.
Listado completo de los obradores premiados

Para aquellos que ya están planeando dĂłnde comprar su provisiĂłn para la verbena, aquĂ tienen los nombres de los mejores del año. En la categorĂa de Llardons, el Forn Saga ocupa el primer puesto seguido de Faixat. En el apartado Creativo, tras Hofmann se sitĂşa La Boulangerie de Tona. Si hablamos de la Tradicional de Fruta, la corona es para TornĂ©s y la medalla de plata para Alejandro Pastisser en MatarĂł, quien ha demostrado que el talento de proximidad es imparable.
En cuanto a la especialidad de Crema y Piñones, el Forn Saga repite oro con Arenas Molins pisándole los talones. Finalmente, la categorĂa de Chocolate ha encumbrado al Forn de Cabrianes, dejando a TornĂ©s en segunda posiciĂłn. Es importante destacar que muchos participantes han sido descartados por no ajustarse a los pesos o ingredientes marcados por las bases, lo que garantiza que el rigor tĂ©cnico sea la norma en este concurso profesional.
Además de la competición, el evento ha tenido un trasfondo social muy necesario. Todas las cocas que se presentaron y que no se consumieron durante las deliberaciones del jurado han sido destinadas al programa solidario del Hospital Sant Joan de Déu. Con esta iniciativa se busca minimizar el desperdicio de alimentos a la vez que se ayuda a recaudar fondos para proyectos pediátricos, cerrando asà una jornada donde la excelencia gastronómica y la solidaridad han ido de la mano.
La verbena de este año promete ser una de las más dulces que se recuerdan gracias al esfuerzo de estos panaderos y pasteleros que ponen todo su empeño en mejorar dĂa a dĂa sus recetas. Con el listado de ganadores ya sobre la mesa, solo queda elegir nuestro sabor favorito y disfrutar de un producto artesanal que respeta los tiempos de fermentaciĂłn y la calidad suprema de la materia prima, algo que marca la diferencia respecto a las opciones industriales que solemos encontrar habitualmente.
