La demanda de productos sin gluten sigue al alza en España, y los datos de la cooperativa Eroski lo confirman con cifras que dibujan un perfil de comprador especialmente fiel y con un gasto muy superior a la media. Según la información publicada por la cadena vasca, los hogares que adquieren este tipo de productos acuden al supermercado un 70% más a menudo, gastan un 15% más en cada visita y duplican el desembolso anual en alimentación respecto al resto de clientes. Un comportamiento que convierte a este segmento en uno de los más atractivos para la distribución.
Detrás de estas cifras hay una realidad que va más allá de la enfermedad celíaca. Aunque los celíacos representan entre el 1% y el 2% de la población española, el mercado sin gluten se ha ampliado gracias a consumidores con sensibilidad al gluten no celíaca o que simplemente buscan alternativas digestivas. El 8% de los hogares compradores de Eroski ya incluye productos sin gluten, y aunque estos apenas suponen el 1% del gasto total en alimentación, su peso crece de forma constante.
El perfil del comprador sin gluten: fidelidad y gasto elevado

Los datos de Eroski revelan que el 20% de los hogares que compran sin gluten concentra cerca del 80% de las ventas de la categoría. En esos hogares más comprometidos, los productos específicos representan ya alrededor del 3% de toda la cesta de la compra. El perfil predominante es el de familias con hijos, donde la penetración alcanza el 12%, mientras que en los hogares sénior el consumo se sitúa por debajo de la media. Esta concentración de la demanda demuestra un elevado grado de fidelidad y un comportamiento de compra muy estable.
La apuesta de Eroski por la marca propia

Para atender a este colectivo, Eroski ha reforzado su oferta hasta alcanzar 656 referencias de marca propia aptas para celíacos. De ellas, 32 pertenecen a su gama específica “Sin Gluten” y otras 624 incorporan el pictograma que certifica su aptitud. El diferencial de precio frente a las principales marcas especialistas se sitúa entre el 25% y el 30%, una ventaja que ha convertido la marca del distribuidor en la opción mayoritaria. De hecho, el 65% de los hogares que compran sin gluten en Eroski eligen sus referencias de marca propia, y cerca de la mitad lo hace de forma exclusiva. “Para las personas que deben seguir una dieta sin gluten, la alimentación no es una elección, sino una necesidad”, ha señalado Beatriz Santos, directora comercial de Eroski, al explicar el compromiso de la cooperativa con la calidad, la seguridad alimentaria y el precio competitivo.
Concentración de la demanda y fidelidad

La fidelidad de los compradores sin gluten se refleja también en la concentración de las ventas. Aproximadamente el 20% de los hogares que adquieren estos productos genera cerca del 80% de las ventas de la categoría, un dato que subraya la importancia de un núcleo de consumidores muy comprometidos. En esos hogares, los productos sin gluten representan ya alrededor del 3% de toda la cesta de la compra, lo que indica que la categoría se ha integrado de forma estable en su alimentación diaria. La frecuencia de compra un 70% superior y el gasto un 15% más por visita refuerzan la idea de que se trata de un segmento estratégico para cualquier cadena de distribución.
Colaboración con asociaciones y descuentos

La estrategia de Eroski no se limita al surtido. La cooperativa mantiene convenios con ocho asociaciones regionales de celiaquía, lo que ha permitido que 2.817 personas asociadas se beneficien de un 20% de descuento en más de 300 referencias específicas sin gluten. Estos acuerdos, renovados y ampliados durante 2025, buscan reducir el sobrecoste que supone seguir una dieta sin gluten para muchas familias. La colaboración con entidades como las asociaciones del País Vasco, La Rioja, Cataluña, Navarra, Islas Baleares, Galicia, Asturias y Castilla y León refuerza el compromiso de la cooperativa con una alimentación inclusiva y accesible.
El mercado sin gluten en España ha dejado de ser un nicho residual. Con una presencia consolidada en más del 8% de los hogares de grandes distribuidores y una demanda impulsada tanto por el diagnóstico de celiaquía como por la creciente sensibilidad al gluten, la categoría ofrece a los operadores de supermercados una oportunidad de diferenciación real. La apuesta de cadenas como Eroski por ampliar y señalizar sus secciones sin gluten, con precios competitivos y garantías de seguridad alimentaria, responde a una lógica comercial sólida que seguirá creciendo en los próximos años.