Si estás buscando una opción ligera y con un toque exótico para combatir el calor, no hay nada como una buena ensalada de sémola. El cuscús, ese ingrediente estrella de la gastronomía árabe, es increíblemente versátil y se adapta a cualquier gusto, ya sea que prefieras sabores más cítricos o un toque más especiado.
Lo mejor de este plato es que no solo es saludable, sino que es el acompañamiento perfecto para unas carnes a la brasa o unos pinchos de pollo. Además, tiene un truco infalible: si la dejas reposar en la nevera desde el día anterior, los sabores se asientan y el resultado final es mucho más sabroso.
Diferencias entre el Tabulé Libanés y la Versión Marroquí

Es muy común confundir estas dos preparaciones porque ambas se conocen como tabulé, pero tienen matices muy distintos. En la versión originaria de la cocina libanesa, el protagonista absoluto es el perejil, que se combina con abundante zumo de limón y una pequeña cantidad de burgul. Por el contrario, en la variante marroquí lo que manda es el cuscús, al que se le añade un aire más mediterráneo gracias a la incorporación de pimientos, cebolla, tomates y aceitunas negras, sin olvidar la frescura de la hierbabuena.
Ingredientes Necesarios

Para preparar una ración generosa para dos personas, vas a necesitar los siguientes elementos:
- 250 g de cuscús medio y una pastilla de caldo de verduras.
- Dos cucharadas de margarina vegetal o aceite.
- Verduras frescas: un tomate, medio pimiento rojo, medio pimiento verde, una zanahoria y medio pepino.
- Para el toque aromático: cúrcuma, comino, perejil y cilantro picados.
- Opcional para el aliño: sal, pimienta negra y el zumo de un limón o lima.
Preparación Paso a Paso

El proceso es sencillísimo y no te llevará más de 25 minutos. Primero, pon a hervir unos 250 ml de agua con la pastilla de caldo y un toque de sal. En cuanto rompa a hervir, añade el cuscús junto con la cúrcuma, el comino y la margarina. Remuévelo todo bien, deja que dé un hervor rápido y retira la olla del fuego inmediatamente. Es fundamental dejarlo reposar entre 5 y 10 minutos para que el grano absorba todo el líquido.
Mientras el cuscús hace su magia, dedica unos minutos a picar las verduras. Corta el tomate en dados y pica muy finitos la zanahoria, los pimientos y el pepino. Para las hierbas frescas, como la menta, un buen truco es colocar las hojas una sobre otra, enrollarlas como si fueran un cigarrillo y luego hacer un corte en juliana muy fino.
Para finalizar, utiliza un tenedor para «esponjar» el cuscús, evitando que queden grumos. Mezcla el grano con todas las verduras picadas, añade la ralladura de una o dos limas para darle un toque cítrico y reserva. Puedes ajustar el sabor final añadiendo zumo de limón y pimienta al gusto.
Este plato representa la esencia de la cocina fresca, combinando la base neutra de la sémola de trigo con la explosión de colores y vitaminas de los vegetales crudos y las especias orientales, logrando una textura ligera que conquista cualquier paladar.