La compañía alimentaria valenciana Vicky Foods ha cerrado un acuerdo con Adam Foods para hacerse con la histórica marca de panadería Panrico en los mercados de España y Portugal. La operación incluye tanto la marca como su principal activo productivo, la planta de pan de molde ubicada en la localidad portuguesa de Gulpilhares, y se enmarca en la apuesta del grupo por fortalecer su negocio panadero y seguir ganando peso fuera de España.
El precio de la transacción no ha trascendido, ya que ambas partes han optado por mantenerlo en el ámbito confidencial. No obstante, desde el sector se subraya que se trata de una operación de calado para el mercado del pan de molde, tanto por el peso histórico de Panrico como por el papel de Vicky Foods en esta categoría, hoy por hoy la más relevante para el grupo en volumen de ventas.
Detalles de la operación y alcance en la península ibérica

El acuerdo firmado entre ambas compañías abarca la explotación de la marca Panrico en España y Portugal y la compra de su centro productivo en Gulpilhares, en el norte de Portugal. Esta planta, considerada el activo industrial clave de la operación, pasa así a integrarse en la red fabril de Vicky Foods, reforzando su capacidad operativa en la península ibérica.
La instalación portuguesa dispone de más de 50.000 metros cuadrados de superficie y está equipada con tres líneas de producción especializadas en pan de molde. En conjunto, la fábrica cuenta con una capacidad anual de alrededor de 21.000 toneladas, lo que permitirá al grupo valenciano absorber el volumen actual de Panrico y disponer de margen para crecer en esta categoría en el medio plazo.
Según los datos facilitados por las compañías, Panrico superó los 23,8 millones de euros de facturación conjunta en España y Portugal en el último ejercicio. Esa cifra se sumará ahora al negocio de Vicky Foods, que ya venía experimentando un crecimiento destacado en el segmento de pan y derivados.
Desde la dirección de Adam Foods se remarca que la venta responde a la voluntad de garantizar la continuidad de la actividad industrial y del empleo vinculados a Panrico, buscando un socio con un fuerte posicionamiento en el pan de molde. Vicky Foods, presente desde hace décadas en esta categoría, encaja con ese perfil al disponer de una estructura industrial amplia y una estrategia clara de expansión en productos de panadería.
Pan, la categoría que tira del crecimiento de Vicky Foods

En los últimos años, la categoría de pan se ha convertido en la principal línea de negocio de Vicky Foods por volumen de ventas, superando a la bollería desde 2022. La compra de Panrico encaja de lleno en esa evolución, ya que refuerza un segmento donde la marca adquirida cuenta con un fuerte reconocimiento entre los consumidores, especialmente en el pan de molde.
La integración de Panrico no solo supone sumar una marca con tradición en el mercado español y portugués, sino que aumenta de forma significativa la capacidad productiva del grupo en un producto clave. Al concentrar más volumen en pan de molde y pan envasado, Vicky Foods busca consolidar su posición frente a las marcas de distribución, muy presentes en esta categoría, con una oferta de enseñas propias que aporten valor añadido.
Además, la operación contribuye a reforzar la identidad de la compañía como grupo de origen panadero. Tal y como ha explicado su CEO, Rafael Juan, la compra de Panrico permite profundizar en la categoría que dio origen al proyecto empresarial familiar hace más de siete décadas, potenciando al mismo tiempo el desarrollo de marcas consolidadas en el lineal.
Panrico se suma así a un catálogo en el que ya figuran marcas como Dulcesol, Be Plus, Hermanos Juan, Il Forno di Giovanni Ricci y FITz, cubriendo desde pan y bollería hasta productos congelados, recetas de inspiración italiana y propuestas de alimentación saludable y de conveniencia. Con la nueva incorporación, la compañía gana músculo específico en pan de molde, un producto con demanda estable y elevada rotación en hogares y canal alimentación.
Una pieza más en la estrategia de expansión internacional
La compra de Panrico se enmarca de lleno en la hoja de ruta de internacionalización e incremento de capacidad industrial de Vicky Foods en Europa. La incorporación de la planta de Gulpilhares refuerza su presencia en Portugal, un mercado donde la compañía ya operaba comercialmente, y le permite acercar la producción al consumidor final en la región occidental de la península ibérica.
Con esta adquisición, Vicky Foods suma su tercera fábrica fuera de España. La primera se abrió en 2014 cerca de Orán, en Argelia, con el objetivo de abastecer a los mercados del norte de África. La segunda, inaugurada en Fragnes-La Loyère (Francia) tras una inversión superior a los cien millones de euros, cuenta con unos 23.500 metros cuadrados de superficie y está llamada a ser un pilar para el crecimiento en Europa occidental.
En el mercado español, el grupo mantiene sus centros de producción en las localidades valencianas de Villalonga y Gandía, que se complementan ahora con la fábrica portuguesa. Esta red industrial permite a Vicky Foods servir más de 2.500 referencias a un amplio abanico de países, ajustando la producción a las necesidades de cada mercado.
La compañía ha hecho de la expansión exterior uno de sus ejes estratégicos. Con presencia en más de 50 países y una red de delegaciones comerciales repartidas por España, Portugal, Argelia, Reino Unido y Francia, el grupo persigue construir una estructura sólida y diversificada, con una base industrial que soporte un crecimiento sostenible y competitivo a largo plazo.
Resultados económicos y perfil del grupo
El último ejercicio disponible refleja el buen momento del grupo. Vicky Foods registró en 2024 una facturación de 707 millones de euros, lo que supuso un incremento del 12% con respecto al año anterior, impulsado en buena medida por el empuje de las ventas internacionales, que alcanzaron los 157 millones de euros, y por una producción que rozó las 237.500 toneladas.
La compañía, que emplea a más de 4.000 trabajadores, ha ido configurando con el tiempo una estructura verticalizada: dispone de una granja productora de huevos que abastece la mayoría de sus necesidades, una planta de fabricación de envases que cubre prácticamente todo su consumo y un centro de innovación desde el que desarrolla nuevos productos y mejora los existentes, siempre bajo criterios de seguridad alimentaria, sostenibilidad y eficiencia.
En cuanto a su cartera de marcas, Dulcesol se mantiene como referente en el mercado español de pan, pastelería, bollería y helados; Be Plus se orienta a propuestas saludables y listas para consumir; Hermanos Juan se centra en bollería y pan congelados para hostelería y canal alimentación; Il Forno di Giovanni Ricci explora el terreno de las recetas italianas, y FITz se especializa en platos preparados congelados. La llegada de Panrico completa este abanico en el terreno del pan de molde, reforzando la oferta de pan de consumo diario.
Vicky Foods nació en los años cincuenta como una pequeña panificadora de ámbito local y, con el paso de las décadas, ha evolucionado hasta convertirse en un grupo internacional de referencia en la industria alimentaria. La apuesta constante por la innovación, la calidad y la diversificación de mercados ha sido clave para esa transformación, a la que ahora se suma una nueva etapa marcada por la integración de la emblemática marca Panrico.
El papel de Adam Foods y el encaje estratégico de la venta
Por la parte vendedora, Adam Foods, propiedad de la familia Ventura, da un paso más en la reordenación de su portafolio hacia el negocio galletero y otras categorías estratégicas. La empresa, heredera de parte del antiguo Grupo Nutrexpa, opera con enseñas tan conocidas como Cuétara, Artiach, Phoskitos, La Piara, Aneto o Granja San Francisco, además de la firma de platos preparados Carlit.
En la última década, Adam Foods ha ido reforzando su presencia en galletas y productos relacionados mediante varias adquisiciones, entre ellas Dr. Gerard en Polonia y la planta de Biscoland en Casablanca. La venta de Panrico, tras años de convivencia en su cartera, se alinea con esa estrategia de focalizar recursos en las áreas donde aspira a crecer con mayor intensidad.
La marca Panrico llegó a manos de Adam Foods después de que las autoridades de competencia obligaran a Bimbo a desprenderse del negocio de pan de molde y de la enseña en España y Portugal, para evitar una concentración excesiva en el mercado tras la compra del histórico grupo panadero. Bimbo mantuvo así las marcas de bollería dulce como Donuts, Donettes y Bollycao, mientras que Adam Foods asumió la propiedad de Panrico y de las fábricas vinculadas al pan de molde.
Tras una etapa en la que el mercado del pan de molde se ha visto muy marcado por la presión de las marcas de distribuidor, la operación con Vicky Foods permite a Adam Foods centrar sus esfuerzos en galletas y otras categorías, a la vez que deja la marca Panrico en manos de un grupo cuya actividad principal gira precisamente alrededor del pan y la panadería industrial.
Un movimiento industrial con impacto en España y Portugal
Más allá de las cifras, la compra de Panrico por parte de Vicky Foods tiene un claro componente industrial para el conjunto del sector en la península ibérica. La suma de una nueva planta en Portugal a la red existente en España, Francia y Argelia mejora la capacidad del grupo para adaptar la producción a la demanda regional, reducir tiempos logísticos y optimizar costes en un segmento de márgenes ajustados como es el del pan envasado.
En el mercado español, donde Panrico fue una de las marcas de referencia de pan de molde y pan tostado desde los años setenta y ochenta, la integración dentro de Vicky Foods abre la puerta a nuevas combinaciones de surtido, posibles innovaciones y una gestión conjunta del portafolio de pan bajo distintas enseñas. En Portugal, la consolidación de la fábrica de Gulpilhares como parte de una red industrial más amplia aporta estabilidad y proyección a la actividad.
La continuidad de la planta y del empleo se ha situado en el centro del discurso oficial de ambas compañías. Desde Adam Foods se insiste en que la operación busca precisamente asegurar un proyecto industrial de largo recorrido para Panrico, mientras que desde Vicky Foods se subraya su interés en seguir invirtiendo en capacidad productiva y en el desarrollo de marcas con arraigo entre los consumidores.
Con este movimiento, Vicky Foods afianza su condición de actor relevante en el mercado del pan de molde en España y Portugal, suma una marca con reconocimiento histórico y fortalece su red industrial europea, al tiempo que Adam Foods redobla su foco en galletas y otras categorías donde quiere concentrar su crecimiento futuro, configurando así un nuevo mapa competitivo en el negocio panadero de la región.