Castañas asadas

Castañas asadas

Me encanta el otoño porque me recuerda cada vez que huelo el olor a castañas asadas cuando era pequeña y mi madre hacía una sartenada después de comer. Nos encantaba a todos, y desde entonces todos los otoños rememoro aquellos tiempos cada vez que compro un cartucho a un castañero o cuando las preparo en casa. Normalmente solía hacerlas como mi madre, con paciencia, a fuego lento, en una sarten vieja. Esta vez he querido probar una receta que circula por la red: castañas asadas al vapor, y la verdad es que si bien tienen otra textura, dado que están hechas al vapor, están también muy buenas. Espero que os gusten!

Castañas asadas
Deliciosas castañas asadas al vapor
Autor:
Cocina: Española
Tipo de receta: Merienda
Raciones: 4
Tiempo de preparación: 
Tiempo de cocinado: 
Tiempo total: 
Ingredientes
  • 600 gramos de agua
  • 1 kilo de castañas
Preparación
  1. En primer lugar, dale un corte a las castañas para que suden con el calor, igual que se hace cuando se tuestan.
  2. A continuación,pon en el vaso el agua.
  3. Después reparte un kilo de castañas divididas en el recipiente vapor. Si no te caben todas en la rejilla metálica pon también en la bandeja de vapor de plástico negro.
  4. Finalmente programa 30 min/120 grados/vel 3
Notas
Sus abundantes hidratos de carbono son en su mayor parte almidones. Esto hace que las castañas posean un índice glucémico medio bajo (entre 26 y 65, según las tablas que se consulten).
Esto también la hace interesante en dietas de control de peso, pues al tener un efecto saciante más duradero ayuda a evitar el picoteo entre horas. Además contiene inulina, una fibra de efecto prebiótico.
Las personas diabéticas pueden consumirlas moderadamente, pues además contienen un aminoácido, la arginina, que contribuye a que la insulina trabaje de manera más efectiva y mejora la circulación sanguínea.
La castaña es rica en vitamina C antioxidante. Aunque la pérdida de esta vitamina al cocer o asar las castañas está entre el 30 y el 40%, 100 g aún aportan en torno al 25% de las necesidades diarias.

Además la acompañan pequeñas dosis de vitamina A, E, y compuestos fenólicos como el ácido gálico, el vaníllico, las procianidinas o las catequinas, también antioxidantes.
En cuanto a los minerales, destaca su aporte de manganeso –del que constituyen una fuente tan importante como el trigo o los cacahuetes–, así como de cobre y potasio.
Es cierto que las castañas tienen fama de producir gases y resultar algo indigestas a algunas personas. En cualquier caso, no deben comerse muy verdes o frescas, recién caídas del árbol, ya que en ese momento son más ricas en taninos.
Es mejor dejarlas unos días, pues conforme pasa el tiempo su contenido va disminuyendo y el almidón se transforma en azúcares simples, más digestibles.
Las castañas deben masticarse bien para que la saliva empiece la digestión en la boca, pero comerlas cocinadas en vez de crudas también ayuda y desde luego la forma de cocinarlas influye.
Fuente de información:https://www.cuerpomente.com/guia-alimentos/castana

 

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