
La tarta fría de queso es un final perfecto para cualquier comida familiar y esta sorprenderá a todos por su gran altura. Resulta deliciosa con la base de galletas crujiente y la suave quema de queso fría rematada por la confitura.
Lo ideal es prepararla el día antes y no sólo para asegurarnos de darle suficiente tiempo para cuajar perfectamente y que no se rompa al cortarla sino porque los sabores se intensifican con el reposo. El gusto a queso es suave y lo que más predomina es la confitura por lo que debemos añadir una de buena calidad con mucha fruta.
Tarta fría de queso con arándanos
Esta tarta alta y con base crujiente será el colofón de cualquier comida familiar o con amigos.

Variantes y consejos
Esta tarta queda muy espectacular gracias a su altura pero podemos usar un molde más grande si la preferimos más baja.
Podemos poner confitura de otra fruta y cambiara totalmente su aspecto y su sabor.